Archive for April, 2014
ARRIESGANDO AL PAIS A UN APAGON TOTAL

Escrito por: César Gutiérrez.

Predican Seguridad Energética Y Practican Inseguridad Garantizada.

Contradictorio e impredecible a más no poder ha resultado este gobierno, el divorcio entre su prédica y práctica es su signo distintivo. Lo puede decir el tercio del electorado que apostó por la gran transformación y vivió su gran conversión al neoliberalismo. También los empresarios mineros que escucharon un “Conga si va” y han sido testigos de un retroceso de marcha acelerada y los gremios empresariales en conjunto, la patronal como dirían en los ochenta, que parecían estar viviendo una pesadilla cuando la pareja gobernante supuestamente asimilada al liberalismo se lanzó a intentar a comprar Refinería La Pampilla, de la española Repsol, con lo que iban a constituir el gran monopolio estatal de la refinación y comercialización de combustibles.

74272720130117111152Vale la pena introducción tan larga, pues hace casi dos años el “humalismo” nos vendió la promesa de la seguridad energética y ahora no sabemos porque motivos ha cambiado de parecer y apuesta por la inseguridad garantizada, esto a raíz de las últimas decisiones de la agencia Proinversión, en los cambios contractuales del proyecto Sistema de Transporte Garantizado y Gasoducto Sur Peruano (GSP).

El tema no es complicado de entender y amerita una explicación relativamente sucinta. En diciembre del año 2012, el poder ejecutivo promovió y lograr aprobar en el Congreso de la República, la “Ley que afianza la seguridad energética y promueve el desarrollo del polo petroquímico en el sur del país” (Ley 29970); donde establece entre otros que en los primeros 79 kilómetros (Kp 79) del gasoducto y poliducto (ducto de líquidos) existentes entre Camisea-Pisco-Lima; se debería construir un sistema de transporte de gas natural (GN) y líquidos de gas natural (LGN) redundante, en la eventualidad que fallasen los ductos principales, cosa que ya ha ocurrido, y que el Perú se quede en tinieblas, ya que en Lima se ha concentrado  toda la generación termoeléctrica (cerca  de 3,000 MW, casi 4 Centrales del Mantaro) en base a GN, que recibe suministro del energético a través de estos ductos.

Adicionalmente se planteó el inicio de una ruta alterna de transporte de GN, que partiendo del Kp 79 llegase a la costa a las ciudades de Ilo y Mollendo, pasando por Cusco y haciendo una derivación hacia el distrito de Santa Ana, en la provincia de La Convención, en la región Cusco, donde se proyectaba la Central Térmica de Quillabamba, de una capacidad de 200 MW. Hasta allí todo tenía su lógica, tener una vía alterna de transporte que nos de seguridad en la continuidad del servicio de electricidad, nadie podía reprocharla, como tampoco el llegar con GN a Quillabamba y Cusco, que es una suerte de reivindicación con la región que es el pulmón energético del Perú. El tramo que llegará a la costa ya es más discutible, pero en esta disertación este tema está al margen.

En la lógica constructiva, la faraónica obra tiene dos partes, el tramo Camisea-Kp 79-Cusco (Urcos) y el Cusco a Ilo-Mollendo. Los tiempos de construcción por supuesto que están desfasados, el primer tramo tranquilamente se puede poner en operación comercial (POC) en dos años y llegar a la costa entre uno y dos años más. Así lo reconocía la primera versión del contrato publicado por Proinversión, que señalaba que el 31 de mayo del 2016 debía tenerse la POC del suministro en Quillabamba. Pero a mediados de este mes de abril, se acaba de publicar la segunda versión del contrato que establece que hay una sola fecha de POC, y que es a los 52 meses de la fecha de cierre del concurso, eso significa que todas las obras, es decir ambos tramos referidos deberán empezar a operar aproximadamente en Julio del 2019.

El significado del hecho descrito es que entre el 31 de mayo del 2016 y el 30 de Junio del 2019, la cacareada seguridad fue enviada al traste, más de tres años en que una eventual falla en los primeros 79 kilómetros de gasoducto y poliducto, el Perú se quedará sin suministro de electricidad y de gas licuado de petróleo (GLP), aparte de no contar con una central operativa de 200 MW adicionales en Quillabamba.

¿Por qué tamaño despropósito? ¿Se quiere favorecer a algún consorcio con los plazos que al estado peruano le interesa y que ellos no pueden cumplir? Tanto el Director Ejecutivo de Proinversión, Javier Illescas como el Ministro de Energía y Minas, Eleodoro Mayorga, deben respondernos. Una posición de esta naturaleza que pone en riesgo la salud económica del país es inadmisible.

 
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL Y CALCULO POLITICO

Escrito por: Humberto Abanto Verástegui

La idea de un supremo intérprete de la Constitución se plasmó en la Carta de 1979, a instancias de la Célula Parlamentaria Aprista y bajo el vocerío de Javier Valle Riestra. Lo fue con gruesas limitaciones impuestas por el conservadurismo jurídico del PPC y llevó por primer nombre el de Tribunal de Garantías Constitucionales. Pese a los nobles propósitos que inspiraron su creación, el órgano de control de la constitucionalidad no llegó a ser lo que debió ser y finalmente fue cerrado la noche del 5 de abril de 1992.

imagen-tribunal-constitucionalOriginalmente imprevisto en el proyecto constitucional, el Tribunal Constitucional apareció de pronto, como puede comprobarlo quien repase con detalle el Diario de Debates del Congreso Constituyente Democrático de 1993. Fue, en realidad, una exigencia internacional de la que no pudo zafarse la mayoría de entonces y, así, fue aceptada con la reserva mental de someter la institución apenas naciera.

No obstante, la obra del legislador –incluyendo la del legislador constituyente– se aleja de su creador y tiende a cobrar vida propia. El Tribunal Constitucional no fue una excepción. La mayoría oficialista creyó suficiente el talante conservador de sus miembros para garantizar su sometimiento y hasta su complicidad. Se equivocó. Tres probos magistrados –Aguirre Roca, Rey Terry y Revoredo Marsano– fueron defenestrados por el Congreso en respuesta a su oposición al proyecto de perpetuación en el poder.

Allí nace su incuestionable solera democrática. Rebelde y leal podría definírsele. Rebelde frente a la autocracia y leal con la Constitución, él ha cumplido a cabalidad la tarea que rehuyó la Corte Suprema de Justicia de la República y ha honrado el encargo que le confió el constituyente. No el de 1993, sino el de 1978. Así es como, al llegar la restauración democrática, transformó la Carta de 1993 de estatuto de ocupación en una Constitución de Estado constitucional.

La reflexión viene a cuento porque el presidente del Tribunal Constitucional, don Óscar Urviola Hani, dijo hace algunos días que confía en que el Congreso «pueda superar los inconvenientes relacionados a cuestionamientos contra algunos candidatos y al sistema de votación» y espera que el Parlamento «se ponga a la altura de las circunstancias” y deje de lado “los cálculos políticos». La elección de los nuevos magistrados constitucionales no se ha entrampado, como alega el indescriptible Fredy Otárola, porque cuatro congresistas del PAP decidieron bloquearla. Hace falta ser idiota para creer eso. El bloqueo se produjo porque el presidente del Congreso quiere elegir en bloque, en vez de candidato por candidato, para asegurar la elección de Francisco Eguiguren, gran profesor universitario y pésimo operador político.

El dardo del magistrado Urviola, primero entre sus pares por la voluntad de éstos, ha dado en el blanco al invocar que el Poder Ejecutivo deponga su capricho de imponer un candidato que ya adelantó posición sobre una eventual postulación de la primera dama a la presidencia de la República. Una vez más, quienes buscan perpetuarse en el poder sueñan con someter al rebelde y leal Tribunal Constitucional. Una vez más, serán vencidos.

 
GARCIA MARQUEZ Y EL METROPOLITANO

Escrito por: Ricardo Vasquez Kunze

Qué éxito era el Perú…¡hasta que le pisaron el pie! Debió haber aullado el pobre metropolitano. Debió haber escuchado risitas cuando empezó a quejarse como chapetón. Debió haberse indignado cuando alguien, cansado de sus seseos, le lanzó un sonoro: ¡Por qué no te callas!

gabriel-garci_a-ma_rquezNo creo que haya sido uno de los pocos a los que no le gustaba García Márquez. O de los que no lo había leído. Quizás sí de los que creían que el realismo mágico era más mágico que realismo y, pues, pura fantasía. En fin, tal vez por esto último es que el metropolitano descubrió de un pisotón en el pie el terrible dolor que puede ser despertar a la verdad de las mentiras.

No estaba en Macondo sino en Lima cuando traqueteaba en un bus hacinado, de esos que hacen soñar en aventuras exóticas a los amigos europeos antes que la crisis les diera algo mejor en que pensar. Habría leído alguna de esas crónicas en la que los pasajeros tenían que bajar por las ventanas, descolgándose como racimos en los paraderos, porque les era imposible llegar a la puerta del bus con toda la humanidad como tapón. Tal vez estaba aquí para eso. Para soñar, para escapar de la realidad de las hipotecas impagas, del paro colosal, del recorte de derechos sociales, de los desalojos, del desfondamiento del Estado de bienestar que, ironías de la vida, tanto los aburría mientras funcionó. Quién sabe.

Habría escuchado que en Lima se comía como en Sibaris, que había mucha plata y trabajo para los extranjeros como él y que, con vender un poco de sebo de culebra a los incautos que nunca faltan, tendría la vida digna de antaño pero al ritmo de las aventuras de Florentino Ariza, Juvenal Urbino o Fermina Daza. Qué éxito era el Perú …¡hasta que le pisaron el pie! Debió haber aullado el pobre metropolitano. Debió haber esperado una disculpa que nunca llegó. Debió haber escuchado risitas cuando empezó a quejarse como chapetón. Debió haberse indignado cuando alguien, cansado de sus seseos, le lanzó un sonoro: ¡Por qué no te callas!
Pero no se calló. “Sibaris” terminó siendo una mierda y los “sibaritas” unos gilipollas. Y recién ahí habrá caído en cuenta el pobre metropolitano de que no tenía vena literaria, de que no era el poeta romántico que creía para vivir lo que tanto le gustaba alucinar desde la apática Europa. Ya era tarde entonces. Se había convertido en el personaje hilarante de un folletín barato, de esos que ni se escriben porque no dan más que para viral de las redes sociales y miscelánea de los noticieros de televisión. Y allí estaba el metropolitano en pleno pugilato, recibiendo su merecido por faltoso; grabado por un I Phone.

¿Qué habrá pasado por su cabeza entonces? ¿Habrá añorado la seriedad de España, allí donde no hay lugar para los cuentos de hadas? ¿La dicha de vivir en el mundo real de los marqueses, los duques y las Infantas? Qué tranquilizador es no ser súbdito de la fantasía y sí de los reyes y reinas, ¿no es cierto? ¡Qué sobriedad la de los jefes de Estado con capa, espada y coronita! ¡Qué estadistas los selfies del monarca con la cabeza destazada de un paquidermo en Botswana!

¿Y qué más habrá añorado el metropolitano de su terruño mientras salía con el rabo entre las piernas de ese bus exótico en la estación Javier Prado? ¿La civilización? ¿Quizás esa que está hoy a punto de desintegrar España con Madrid por allí y Barcelona por allá? ¿La inteligencia? ¿Tal vez esa misma que le hizo creer que una tarjetita de plástico era el boleto mismo del Gordo de Navidad? ¿El sentido común? ¿Probablemente el del colosal aeropuerto de Ciudad Real, un villorrio donde nunca llegó a aterrizar un avión?
Macondo es universal. Está en todos lados. El metropolitano no necesitaba salir de España para encontrarlo. Pero no era García Márquez. Por eso lo único exótico que halló por aquí fue un pie morado.