Archive for July, 2013
SIN DUDAS: NO HAY RUMBO GUBERNAMENTAL

Escrito por: César Gutiérrez.

Generalidades en demasía, sentenciosas frases sobre supuestas acciones a tomar, lista de lavandería del recuentro de trivialidades realizadas  y nada más, es lo que deja el mensaje presidencial al congreso de la república. No llama a sorpresa, la mediocridad del gobierno es una realidad conocida, de él no podemos esperar alocución de estadista. Pero lo que más me ha llamado la atención son dos temas: uno anunciado con candidez y poca vergüenza autocrítica y el otro soslayado, me refiero al proyecto de modernización de la refinería de Talara de propiedad de Petroperú y al gasoducto sur andino, respectivamente.

141771En relación al proyecto Talara, el gobierno aprista le dejó al “humalismo” un contrato pendiente de definir el costo de construcción, luego de lo cual debería iniciarse inmediatamente las obras. Es inconcebible que luego de dos años solamente se haya definido el monto y aún esté pendiente una secuencia de gestiones, hasta que se arribe a una autorización de endeudamiento que debe ser emitida por el ministerio de economía y finanzas, cuyo convencimiento de hacerlo es aún de pronóstico reservado. Tenemos varios meses por delante para que lo anunciado por el señor Humala  se convierta en realidad, que no llame a sorpresa que en el camino salga una negativa.

El meollo del problema de un avance tan lento, tiene una explicación, nadie está viendo el horizonte de todas las acciones que quedan por delante y la manera que debe sustentarse ante la contraloría general de la república y economía y finanzas para tener un visto bueno. A ello hay que agregarle el temor de los funcionarios ante responsabilidades por cifras billonarias. Esto se supera fácilmente si se contratan consultoras de talla mundial para que emitan opinión y señalen a los funcionarios el derrotero en el que debe tomar decisiones. No se ha hecho y aún no se sabe cómo hacerlo. Despistados piensan que el entrampamiento se soluciona con instrucciones de las más altas jerarquías políticas, ignorancia supina y atrevida.

En relación al trajinado gasoducto sur, no hubo palabra alguna, ¿significará que se han dado cuenta que no es lo más apropiado y que la participación de Petroperú en este proyecto lo inhabilita a realizar Talara? El ejecutivo deberá aclarar.

 
NO PERMITAMOS QUE “HUMALISMO” QUIEBRE LA INSTITUCIONALIDAD.

Escrito por: César Gutiérrez.

El descrédito del Congreso ha llegado a límites peligrosos e inimaginables. El detonante lo ha puesto Ollanta Humala, seguido ingenua e irresponsablemente  por Keiko Fujimori y Alejandro Toledo; al retirar el respaldo al acuerdo parlamentario para la designación de miembros del Tribunal Constitucional, Defensoría del Pueblo y  Banco Central de Reserva.

168_CongresoDel “humalismo” mi desconfianza es absoluta, la felonía se ha convertido en su signo distintivo: lo hizo con su base social al abandonar la “gran transformación” por la “hoja de ruta”; lo pretendió hacer con los inversionistas transitando en contracorriente  con la compra activos de Repsol en el Perú y ahora después de ser el innegable promotor del acuerdo que pasará a la historia como “la repartija”, abandonó a sus parlamentarios para aparecer como ajeno al hecho, tamaña desvergüenza.

Por lo reseñado no tenemos porque dudar de un eventual cierre del legislativo vía la convocatoria de una asamblea constituyente que pueda garantizar la reelección, más aún cuando después del anuncio que Nadine Heredia no candidateará, el fin de semana el propio Humala declarar que la señora seguirá hablando a nombre del gobierno.

 Los que creemos en la institucionalidad democrática y somos enemigos de la tutoría, autoritarismo, golpismo y dictaduras, estamos en la obligación de impedir la ruptura del orden, cada uno desde su trinchera. La misión consiste en señalar a los responsables del desorden y sus pretensiones subalternas, además de identificar a los promotores del activismo moralista y de los colectivos que piden el cierre del congreso.

Los acuerdos de las bancadas para las designaciones han existido desde siempre, que muchos de los elegidos pueden ser materia de cuestionamiento no los inhabilita, la legalidad les permite ser nombrados. El “bullying” mediático no puede ser el referente, para decir quiénes son los buenos y los malos. La hipocresía y las falsas moralidades no tienen porque regir el manejo gubernamental.

El congreso sin mayorías es un buen escenario, confío en la sapiencia de los hoy opositores que no harán obstruccionismo irresponsable, pero que si deberán ser exigentes de la corrección de las propuestas que se lleven a la plaza Bolívar.

 
¡NI UN PEPINO!

Escrito por: Ricardo Vásquez Kunze

En política, una vez que se toman decisiones, uno las mantiene hasta el final. El costo de no mantenerlas es, a la larga, aún peor que hacerlo. ¿Por qué? Pues muy simple: porque implica debilidad; la debilidad, duda, y la duda, el principio de la traición. Así, quienes ingenua o idiotamente creen que deshaciendo la decisión tomada van a restablecer el respeto, la credibilidad y la popularidad perdida por un pacto político controvertido, al que auspiciaron y avalaron sin reservas, están total y absolutamente equivocados.

36_Congreso_IICalmarán las aguas por un tiempo, si ello ocurre, pero tan seguro como que Luis XIV fue el Rey Sol, cruzada la línea de la cobardía y el incumplimiento de la palabra empeñada, quedarán a merced de cualquiera que les quiera dar el empujón final. ¡Ah, señores, y de esos habrá legión porque la política les da el derecho! La política no es como el reino de Utopía del santo Tomás Moro. No señores. Dejemos eso para los ingenuos. Para el colectivo de universitarios de Starbucks. Para los pontífices éticos de la tribuna de papel periódico. Para el ángel de la guarda del doctor Maestre. La política es un coto de caza. Sangriento, cruel, despiadado. Y allí, una vez olida la sangre del débil y el cobarde, lo que viene es la muerte. Su muerte.

El mensaje que le han dado al país los líderes políticos Ollanta Humala, presidente de la República; Keiko Fujimori, candidata presidencial del fujimorismo y segunda minoría electoral; Víctor Isla, presidente del Congreso y, con ellos, todos los parlamentarios de todas las tiendas políticas que le siguen, es que su palabra NO VALE NI UN PEPINO. Es decir, ¿qué liderazgo político pueden ofrecer aquellos que se dejan intimidar tan fácilmente por unos parlanchines televisivos, unos pulgares abajo en Facebook y una gavilla de indignados ortográficos en Twitter?

Es la opinión pública, dicen. A la que nos debemos, dicen. Porque, qué va, “nosotros no gobernamos para las encuestas”, dicen. Amigos, yo les voy a contar qué diablos es la “opinión pública”: Soy yo y cuatro gatos más. ¿Les quedó claro? Los dueños de los medios, los periodistas top y comentaristas políticos, alguna que otra celebridad de Al fondo hay sitio, los patrones de uno que otro gremio y, finalmente, los corazones sangrantes de las ONG de DD.HH. Esos somos la “opinión pública”. Y si nos ponemos a hacer cálculos bastante generosos, no pasamos de 100 personas. Sí, cien en un universo de 30 millones a los que les importa un bledo el TC, el BCR y la DP, por más que digan lo contrario en las encuestas.

Que somos poderosos, lo somos, por lo visto. Tanto que después de haber llegado a acuerdos al nivel más alto de presidente de la República, presidente del Congreso y líderes políticos de las mayores agrupaciones electorales del país, haya bastado un remoquete –“la repartija”–y un par de gritos para que todos los susodichos se descalabraran como galletas de soda.

Voy contra la corriente, está claro dentro de “la opinión pública”. Es mi privilegio. Me lo he ganado a pulso. Por eso advierto que, después de esta ominosa capitulación de la política, lo que vendrá será peor. El reino de las turbas se avecina porque ya saben la “fuerza” y el “coraje” que tienen los “líderes políticos” en el Perú. Y ahí quiero ver entonces qué chillará “la opinión pública”.