Archive for February, 2013
PÉRDIDA DE CREDIBILIDAD EN ENERGÍA Y MINAS

Escrito por: César Gutiérrez.

En los últimos 22 años, nunca había ocurrido que  en tan poco tiempo se hubiera perdido tanto la credibilidad en un sector de la economía peruana, como ha ocurrido en los 18 meses del gobierno humalista. Nada menos con el más dinámico como lo es energía y minas. Hay un gran malestar en los agentes económicos, que lo comentan en privado pero no lo expresan en público.

200_MerinoEl balance es simple: prolífico en anuncios y  ningún resultado concreto destacable. Ni siquiera el pregonado Fondo de Inclusión Social Energético (FISE), que salvó al ministro Jorge Merino de un relevo en julio pasado, puede destacarse. Si se analiza en profundidad la manera como se viene aplicando, veremos que existe más de una falla, camino a convertirse en mal endémico.

En minería, supuestamente el área que más domina el ministro, no se ha podido revertir el orden de las cosas para que la inversión fluya. Los anti-mineros han triunfado en todas las batallas, ese es el hecho objetivo. No es válido aludir el extremismo de activistas, simplemente le han ganado la partida al estado y hay retracción en la venida de capitales en el sector.

En energía, el proyecto de modernización de la refinería Talara ha perdido toda la credibilidad en cuanto a cifras, cualquier cosa que se haga en corto plazo será materia de cuestionamiento con denuncia incluida. La publicitada recuperación del lote 88, no es tal, ha pasado cerca de un año del anuncio y no hay adenda de contrato firmado. El apoyo incondicional al proyecto del gasoducto del sur con el concesionario Kuntur fracasó y en su reemplazo se lanzó otro con etanoducto incluido, que por ser indefendible fue drásticamente modificado, que también exhibe falencias por demasiados flancos.

En cuanto a la pretendida masificación del gas natural, no ha podido ser más contradictorio. Lanzan un proceso para llevar gas comprimido a provincias, teniendo como base de sustento el gas natural vehicular y no llega acuerdo con la argentina Pluspetrol y el energético lo incrementaron en 297%. Más absurdo imposible.

En la continuidad del suministro eléctrico se anuncia reserva suficiente y los apagones proliferan por doquier.

Llegó la hora de enviar ministros a su casa por falta de  resultados, aquí tienen un nominado.

 
¿SOLO HASTA EL 2017?

Escrito por: José Salardi

Tal como se esperaba, Rafael Correa logró un triunfo mayoritario en las elecciones del domingo último y con ello su nuevo periodo presidencial al frente de Ecuador se extenderá hasta el 2017, aunque no se descarta que su embestidura pueda prolongarse hasta la nueva década, pese a que acaba de negar esas intenciones y señalar que se irá a su casa al acabar el nuevo periodo que empieza en mayo próximo, pero en simultáneo se traza objetivos económicos hasta el 2021.

44_Rafael_CorreaComo sucede con Venezuela y el bloque vinculado a la orientación chavista, estas elecciones se convierten en puro trámite y mientras se siga subsidiando a la población con los ingresos que generan las exportaciones de petróleo (favorecidas de los altos precios internacionales), entonces no será difícil prever quién saldrá vencedor, más aún si se añaden los controles que experimentan diversas instituciones estatales, todo ello como soporte del cóctel nacionalista que han instaurado en sus países parte de los gobernantes de la región.

Y en el caso concreto de nuestro vecino del norte, a diferencia de sus socios ideológicos, el mandatario re-elegido, podrá decir una y otra vez que las cifras lo avalan. A manera de resumen se puede señalar que en sus seis años de gobierno que lo preceden, el PBI ecuatoriano creció a una media anual de 4.3 %, aunque después del máximo de 8 % del 2011, ha ingresado en una desaceleración el año pasado (avanzó en 4.8 %) que se extenderá a éste inclusive (se vaticina que la producción apenas crecerá más de 3 %).

Además, el desempleo ronda el 5 %, el subempleo está en 40 % y la pobreza se ha reducido en casi 10 puntos porcentuales en los últimos 3 años, situándose en un 16 %.

Con estas cifras gruesas, Correa suelta frases como que la propia Naciones Unidas señala que Ecuador es una de las tres economías de la región, que más reduce pobreza, desigualdad y desempleo y que además, países como Grecia y Túnez los llaman para solicitarles asesoría para salir de la crisis.

Sin embargo, es bueno recordar que en lo que va de su mandato, el crecimiento económico fue impulsado con un fuerte gasto público, el cual tuvo como fuente de financiamiento la renegociación de la deuda externa (con moratoria previa incluida) y de los contratos petroleros, los cuales liberaron dólares para impulsar el citado gasto (el cual se duplicó del 25 al 50 % del PBI en 6 años), pero en contraparte trajo el cierre del acceso a los mercados internacionales de capitales y problemas con las empresas que no aceptaron la renegociación de contratos petroleros. Además, con la renegociación de 15 de los 24 contratos que estaban firmados, el gobierno asegure el control del 100% de la producción y una renta del 80% en promedio, frente al 18% que recibía.

Como siempre sucede, este tipo de decisiones unilaterales y posteriormente forzadas, trae sus consecuencias y en el caso de Ecuador ha sido el bajo flujo de inversión extranjera. Por ejemplo, desde el 2006 hasta el 2012, el país apenas captó cerca de US$ 3 mil millones por este concepto, una cifra que habla de una media anual de 500 millones, que es ínfima en relación a lo que sucede con otras realidades latinas. Es decir, la desconfianza castiga y no en vano el riesgo país supera los 700 puntos básicos (siete veces mayor que el del Perú) y su clasificación de riesgo está debajo del grado de inversión.

Para revertir esta situación, Correa ha planteado para este nuevo periodo un cambio en la matriz productiva, pasando del modelo primario exportador a uno de producción de bienes con valor agregado. Es decir, pretende reducir el peso de las exportaciones de petróleo y plátano en la economía y optar por mayores servicios y una mayor producción industrial. Pero, lo que se cuestiona es el plan que respalda este intento, que pasa por una serie de mecanismo de control a capitales y divisas, además de una reforma agraria.

Por lo pronto, el pueblo ecuatoriano le ha dado nuevamente su voto de confianza, y ya la marcha de los próximos años, indicarán si hicieron lo correcto o no y si Ecuador termina en una mejor posición económica o vuelve a los desequilibrios económicos de la época pre-Correa.

 
ENTRE LA NECESIDAD Y LA DEMAGOGIA

Escrito por:  César Gutiérrez.

Manido tema ha resultado el gasoducto sur peruano, con cambio de nombre incluido y expectativas reprogramadas de manera reiterada. La razón de fondo, la falta de racionalidad económica del proyecto. Ni el estado ha podido asumirlo, dado que las reglas de actuación para los funcionarios públicos se basan en el beneficio-costo, que en este caso no es posible justificar.

GASODUCTOHoy estamos ante un nuevo intento gubernamental de realizarlo en base a una ley que ha delimitado cinco tramos: Malvinas-Chimpirina, Kepashiato-Chiquintirca, Kepashiato-Quillabamba, Quillabamba-Anta y Anta-Ilo. Los dos primeros tienen coherencia, son redundantes a los existentes, constituyendo una vía que brindaría seguridad al suministro centralizado hoy entre las regiones de Ica y Lima. De allí hacia adelante, solo existe la necesidad de cumplimiento de una oferta electoral demagógica, revestida de un discurso regionalista con toques de seudo tecnicismo, que suena bien para el beneplácito de los ciudadanos de la zona, pero que no son serios.

En el caso de los dos tramos de seguridad que costarían al consumidor eléctrico un sobrecosto de 3.4% en la factura de electricidad, hay un tema que no se resalta; lo pagaremos por segunda vez. La primera fue entre los años 2002  y 2006, con la ya famosa Garantía de Red Principal, que llegó a representar hasta 5% de la tarifa. Hoy, por la probabilidad de falla tenemos que hacer una segunda erogación, que propongo que deba ser descontada del nuevo cargo, en lo ya pagado a valor actualizado y asumido por el concesionario Transportadora de Gas del Perú, quien también debería asumir el 50% de la anualidad de inversión y costos de operación del nuevo proyecto, porque la seguridad será para todos.

El ofrecimiento de llegar a la ciudad de Quillabamba se hace bajo el argumento que habría una demanda de gas natural por una termoeléctrica de 200 MW. La existencia real de ella no se dará con  encargarle a Electroperú la construcción, sino como fruto de un proceso de competencia donde tengan posibilidades todos los agentes interesados del mercado. De licitarse como reserva fría, no habrá demanda de gas garantizada y los consumidores eléctricos tendrán un cargo en los costos de electricidad del 1.1%
Finalmente el tramo entre Quillabamba e Ilo, pasando por Anta, será creíble si tiene demanda asegurada de gas, consecuencia que los generadores se hayan ganado en subasta el derecho de atenderla. En el escenario actual, no hay consumo garantizado y si se hace vía cargo en la factura de electricidad, significará 6.6% más en las cuentas del consumidor.

En resumen, toda la pretensión del gobierno, tal como está el escenario, significará un sobrecosto del 11.1%