Archive for August, 2012
¿QUE ESTA PASANDO EN LA HAYA?

Escrito por: Ricardo Vasquez Kunze.

No hace menos de seis meses la posición oficial del gobierno del Presidente Ollanta Humala con relación a nuestra demanda contra Chile en La Haya era de no tocar el tema de la Convención del Mar hasta después del fallo de esa corte en Holanda. No tocar el tema era, al decir recurrente de este gobierno, que no estaba en la agenda pública pero que, en algún momento oportuno, podría estarlo.

Como es bien sabido, el Perú no ha adherido a la CONVEMAR, un instrumento jurídico internacional que, desde 1982, es la fuente principal del derecho del mar y que, en la corte de La Haya, es el marco del derecho internacional aplicable a las controversias que sobre esta materia la corte tiene que dilucidar, incluso para aquellos países que, como el Perú, no han suscrito la Convención.

La posición oficial peruana con relación a no tocar el tema de suscribir la CONVEMAR antes del fallo de la Haya tenía un sentido político plausible: no existe un consenso nacional en torno a esa convención. Ha habido diversos intentos de suscribirla en otros gobiernos, intentos que han fracasado porque un sector importante de la opinión pública no la considera beneficiosa para el país, en tanto que atentaría contra una supuesta soberanía del mar peruano y sus 200 millas marítimas.

Entre los que suscriben esta posición está el mismo Presidente Ollanta Humala quien en “De Locumba a candidato a la Presidencia” hace explícito su rechazo a la CONVEMAR diciendo que: “[…] en el actual proceso de globalización, ahora hay una nueva propuesta, la Convención del Mar, que entre otras cosas es una recopilación de dispositivos del Derecho Internacional del Mar referente a la explotación de las riquezas del fondo marino y que pretende reducir la soberanía marítima a doce millas. En buen romance, la Convención del mar es la política de globalización de los mares: romper la soberanía marítima de los países ribereños, apoyarse en los países sin costa, pero, básicamente, es un convenio que beneficia a las grandes flotas pesqueras, a las potencias con tecnología para la explotación de los recursos de los fondos marinos. La posición de la Cancillería en ese entonces era, erróneamente, a favor de la Convención del Mar.” (P.76)

Y, de más está decir, la posición de la Cancillería sigue siendo a favor de esa convención. Por eso es que el gobierno, con buen tino, sacó de la agenda política el tema de la CONVEMAR hasta después del fallo de la Corte de La Haya, sobre todo si el propio Presidente de la República parecería estar firmemente en contra. De lo que se trataba entonces era de no abrirse un innecesario frente interno cuando la cohesión nacional debería de primar frente a nuestro diferendo marítimo con Chile.

Sin embargo, las cosas parecen haber cambiado. Insistentes rumores dan cuenta de que el gobierno del Presidente Humala estaría abocado a suscribir la CONVEMAR antes de diciembre, mes en el que el Perú tendrá que sostener sus alegatos orales en La Haya. Independientemente de si estamos a favor o no de la CONVEMAR, es obvio que algo está pasando en La Haya que obliga al gobierno a cambiar abruptamente de estrategia y a dar por blanco lo que ayer era negro.

Y eso es grave. En primer lugar porque los cambios de estrategia de última hora sólo pueden ser fatales. Suscribir la CONVEMAR entre gallos y medianoche dejaría una pésima impresión política y generará una innecesaria controversia interna que en nada beneficia a la posición peruana en La Haya. En segundo término porque demostraría una absoluta improvisación en materia de política internacional ya que, si era indispensable suscribir la CONVEMAR para ganarle a Chile en La Haya, debió hacerse antes, con todo el costo político que ello implicaba, pero no en vísperas del alegato peruano. Y, finalmente, porque da una innegable señal de debilidad política y jurídica a ojos de cualquier corte internacional, como es, “ponerse a derecho” en la hora nona.

Al parecer el Presidente no está convencido de que sea oportuno, prudente ni necesario abrir la caja de Pandora en un momento tan delicado, pese a la dura presión que estaría recibiendo. Y aquí sólo cabe un consejo de sentido común: Ante la duda, abstente.

 

 
LOCATION, LOCATION, LOCATION

Escrito por: César Bedón Rocha

Una de las mejores lecciones que recibimos durante nuestro ejercicio profesional en el marketing de hidrocarburos tiene que ver con lo que llegamos a conocer como las tres reglas de oro para la ubicación exitosa de una Estación de Servicio: Location, Location, Location o, lo que es lo mismo, Localización, Localización, Localización.

Lo confirmamos en Londres, cuando asistimos al College of Petroleum and Energy Studies en Oxford. Corría el año 1995 y Petroperú S.A. se hallaba inmersa en desarrollar el proyecto Petroperú Comercial que nos hubiera permitido tener una participación importante en el mercado de detalle, más allá de conseguir intermediarios sin mayor aporte a la cadena de valor, estudiando incluso la independización administrativa del aparato comercial con auto sostenimiento económico, evaluándose la posibilidad económica de contar con una cadena propia de Estaciones de Servicio, con imagen de marca propia, arquitectura propia y aprovechando el expertise de sus profesionales comerciales forjados en mercados de competencia como eran la venta de lubricantes, las ventas de combustibles en Estaciones propias, las ventas de asfaltos en competencia internacional, la venta de combustibles de aviación internacional, etc.

No hubo, como no la hay hasta ahora, opinión internacional que no ratificara en Oxford que la localización era el punto más importante del negocio. Nosotros agregamos que, si una Estación de Servicio está bien ubicada, dicha ubicación también es óptima para cualquier otro negocio. Vimos el alto estándar de los convenience stores e igualmente se diseñaron para ser parte del proyecto nacional. Los años demostraron que en efecto estas tiendas de conveniencia, por su localización, eran básicas para la creación de la imagen de marca y para generar ingresos que, en algunos casos, eran incluso superiores a los derivados de la venta de combustibles.
Repetir 3 veces Location tiene que ver con la reiteración de la importancia de este aspecto, para no olvidarla o quizá también para señalar que hay tres tipos de localizaciones como ser excelentes, mediocres o asquerosas

Quienes habían olvidado esta lección diseñaron y construyeron la única Estación de Servicio construida por la petrolera estatal, oculta entre las ramas de los árboles de la Avda. Venezuela, sin facilidades de ingreso, lejos de paraderos finales, con concesionarios que eran a la vez despachadores de madrugada y playas que servían de cochera pues no se lograba el ingreso de clientes.

En otro momento de la historia surgió la “brillante” idea de cambiar de sede de Petroperú S.A., abandonando el edificio centrl en San Isidro a fin de llevar todas las oficinas a Bayovar, “para estar más cerca de la zona productora y no en el mercado de Lima donde no se producía nada”. Felizmente esta iniciativa que olvidaba que el principal mercado se encontraba en Lima/Callao no se llevó adelante.
Tengo a la mano el “Manual de Proyectos de Desarrollo Económico” publicado por la Naciones Unidas el año 1958 y que acompañó nuestra formación profesional, como la de muchos otros economistas. En su Capítulo IV.II.1. señala que “La localización más adecuada para una nueva unidad productora debe orientarse hacia los mismos objetivos que el tamaño óptimo, esto es hacia la obtención de la máxima tasa de ganancia, si se trata del inversionista privado, y hacia la obtención del costo unitario mínimo, si se considera el problema desde el punto de vista social”. Más de 50 años de esta edición y los principios son los mismos.

Todo esto a colación de las explicaciones que dan a la opinión pública las autoridades del Ministerio de Energía y Minas a través de sus notas de prensa para justificar la decisión de construir un ducto para llevar un aún inexistente Etano de Pisco al sur del país.
Criterios oficiales publicados en estas notas de prensa como “La decisión es descentralizar la industrialización de Lima y traerla al sur ya está tomada”, “Permitirá el desarrollo de un polo petroquímico, descentralizando la industrialización en beneficio de esa macroregión”, “existe la decisión política del Gobierno del Presidente Ollanta Humala de descentralizar la actividad industrial del gas natural y priorizar su desarrollo en el sur del país” o “Es propósito del Gobierno central descentralizar el acceso al gas de Camisea y no solo destinarlo para actividades industriales o a la generación eléctrica en Lima o Pisco” “decisión política de sacar adelante un proyecto de polo petroquímico en el sur del país” “Ya hay proyectos petroquímicos en marcha en Pisco y se corre el riesgo de concentrar allí toda esa actividad” o la increíble “Todas las plantas no pueden estar acá (en Pisco), tenemos que llevarlas a otros sitios” son contrarias a cualquier evaluación profesional económica o social. Una cosa es la justa aspiración presidencial y de los hermanos del sur y las instrucciones dadas a los Ministerios, pero otra cosa es proponer, sin evaluación de por medio, ingentes inversiones que corren el riesgo de volverse elefantes blancos.

 
GNV: El otro gran olvidado del gobierno de la Gran Transformación

Escrito por:  César Bedón Rocha

Un gran ausente en el mensaje presidencial del 28 de julio pasado fue el Gas Natural Vehicular (GNV). No se le mencionó en ningún momento del discurso. Caso contrario a lo ocurrido el año pasado cuando en su mensaje a la Nación, al asumir el gobierno el Comandante Ollanta Humala se había comprometido a que “Masificaremos el uso del GNV como combustible barato y accesible a todos”. Tres promesas subyacían bajo esta declaración: masificar, barato y accesible.

Como en muchas otras promesas de este gobierno, no se dijo cómo, cuándo ni dónde; simples declaraciones sin sustento técnico. Sin embargo la lógica política, la presión popular y la lógica económica exigen soluciones no sólo de larguísimos plazos y millonarias inversiones, sino de acciones sencillas y de ejecución inmediata. Y ya que se han comprometido con el GNV, dejando de lado la promoción del GLP automotor (que es más rápida y menos onerosa), para insistir con el GNV, pues entonces que hagan algo en el corto plazo; pero nada de eso sucede.

Un año después de esta promesa, ya no electoral, sino desde una plena asunción gubernamental, con profesionales asesores que supuestamente conocen del tema, no se ha visto ninguna medida promocional del gobierno que acompañe la iniciativa privada y estimule la inversión.

Para muestra, un botón.

¿Creen ustedes que existirá incentivo para la inversión en nuevos gasocentros, cuando éstos atienden 11.5% menos vehículos promedio anual en el último quinquenio? Mientras que el parque automotor peruano se viene renovando a ritmos que son un boom vehicular (24.2% más el año 2011), no hay ninguna promoción significativa para orientar estas importaciones hacia combustibles ecológicos.

Y es que, si de GNV se trata, pues de lo que debemos ocuparnos es de la inversión acumulada en los puntos de venta que debe ser tenida en cuenta y del diseño de medidas para incrementar el número de vehículos demandantes. Si no aumenta el número de vehículos demandantes, pues no habrá forma de llegar a una masificación.
Está demostrado que la demanda de este combustible, por su bajísimo precio al automovilista, es inelástica al precio, es decir que su elevación o baja ocasionan variaciones volumétricas insignificantes. Más aún cuando tenemos en cuenta a los taxistas (50% del parque de taxis operan con GNV), empiezan a recibir mayores ingresos al cancelar sus préstamos para adquisición de vehículos nuevos. Esto quiere decir que no es el precio al automovilista lo que finalmente va a hacer que cobre más importancia el GNV en la matriz energética.

Políticas como la de exonerar del IGV la importación de vehículos nuevos a GNV, o la devolución de los impuestos pagados y un tratamiento igualmente promocional a los servicios de conversión y sus kits, o la conversión obligatoria del parque automotor estatal o la ampliación de los bonos de chatarreo para los vehículos menores tanto de servicio público como particular son las que no se han aplicado todavía y la situación puede volverse aún más complicada de imperar como se viene percibiendo el desaliento comercial.

El gobierno se ha dedicado a promulgar leyes a favor del desarrollo de la industria del gas natural, las mismas que, en el caso de la comercialización del GNV son inexistentes, pues se circunscriben a la exploración, producción y transporte del gas natural pero que no tocan en absoluto el aspecto comercial de la misma. Esta es una omisión injusta, pues sin gestionarse la adquisición promocional de vehículos a GNV o su conversión no se tendrán mayores avances. No olvidemos que los proyectos de ductos y plantas para GNV requieren de la inversión privada para construir los puntos de venta y ésta no se dará si es que el número de vehículos usuarios no se incrementa sustantivamente. Lograr esta promoción no requiere de leyes especiales sino de una simpe consecuencia técnica de los funcionarios con la promesa presidencial.