Archive for June, 2012
LANZANDO LOS ESTIMULOS

Escrito por: José Salardi

El gobierno ha tenido que reaccionar rápido para evitar que el menor ritmo de crecimiento registrado por el PBI en abril, se repita a lo largo de lo que resta del año y con ello no se alcance la meta de avanzar en una tasa de crecimiento no menor al 6 %.

Para doblegar esta situación, el Ministerio de Economía y Finanzas ha respondido con un paquete de estímulo al sector exportador (que comprende 12 medidas), que tendrá un impulso fiscal de apenas 0.5 % del PBI y que busca que las ventas a los mercados externos no bajen de los US$ 49 mil millones estimados para este año (las exportaciones también han reportado una desaceleración).

Y es que la reacción era oportuna, porque el MEF ha detectado cinco riesgos que se le han levantado en el frente. Dos tienen la base en el exterior, como son los casos de la crisis europea y el riesgo de desaceleración de la economía china, los cuales repercutirán en un tercero riesgo, que será la caída del nivel de precios de nuestras materias primas. A ello hay que sumarle, que internamente se habla de un Fenómeno del Niño (que esperemos sea moderado, porque caso contario la historia ya nos ha enseñado el impacto que tiene en la actividad económica, sobretodo cuando no estamos prevenidos, que es lo que usualmente ha sucedido) y de los conflictos sociales que están vigentes, vinculados, sobretodo, a la posición de los grupos anti mineros, que no hacen más que complicar el flujo de inversiones a las zonas donde están ubicados los proyectos, con el correlato de un menor nivel de crecimiento para el PBI.

Lo concreto es, que la experiencia reciente en materia de estímulos fiscales y exportadores,  no ha sido del todo auspiciosa. Por ejemplo, de lo lanzado el año pasado, sólo se ejecutó el 60 % y en el caso exportador se ha vuelto a insistir con el draw back, cuya devolución se dice que esta vez se facilitará y agilizará instaurando un mecanismo electrónico, que permita revertir el magro uso de apenas un 5% de su potencial.

En buena cuenta, salen las medidas pero estás no tienen la eficacia y efectividad que se esperaría, sobretodo con la celeridad requerida para tratar de que la maquinaria económica no se pare y se evite repetir el fuerte frenazo del 2009, cuando el PBI apenas creció 1 %.

Por ello, el paquete no quedará ahí, sino que se vienen cambios radicales en el esquema de obras por impuestos (que pese a ser un buen mecanismo no ha funcionado ni calado como se esperaba en el sector privado y ello lo entiende el Ministro Castilla) y en el SNIP (buscando una mayor flexibilización, que no debe ser significado de relajar los criterios técnicos de evaluación sobretodo en las unidades descentralizadas de este sistema), además de lanzar el reglamento de las iniciativas privadas cofinanciadas, que esperemos esta vez si contribuya a ir cerrando la brecha de infraestructura que registra el país.

Una importante cruzada la que emprende el MEF, de cuyo éxito dependerá que se cumplan los vaticinios de crecimiento y será un  nuevo reto para ver cuánto se ha avanzando en agilizar y tecnificar al aparato estatal. Recordemos que hace poco la Contraloría ha destacado lo poco y mal que se gasta fuera de Lima y la baja calidad de proyectos a los que se destinan los recursos, los cuales distan muchos de las reales necesidades de las zonas beneficiarias de canon. Es un punto que tendrá que tener en cuenta Economía y Finanzas, para asegurar que esta vez el estímulo sí impacte como se espera.

 
DESCRÉDITO ASEGURADO POR DISPENDIOSOS

Escrito por:  César Gutiérrez.

Alto ha sido el costo para ciudadanos y empresarios locales para tener un país que genere interés en inversores y financistas internacionales. Ha sido una tarea de años y andamos aún a la mitad del camino. Para las clasificadoras de riesgo, estamos escalones por debajo de Chile, México y Brasil  y uno más arriba que Colombia. Lo importante es seguir escalando; lamentablemente no se está actuando en concordancia con ese objetivo. Una muy mala señal que nos perjudicará prontamente será el aporte estatal dispendioso en megaproyectos de rentabilidad económica inexistente y social discutible, como es el caso del gasoducto sur y la modernización de la refinería de Talara, que involucran a Petroperú.

Antes que nada quiero aclarar que la necesidad que la macrorregión sur cuente con gas natural y de tener una refinería modernizada es indiscutible, el tema de fondo es que hay que cumplir el fin de manera eficiente para el estado y no solo pensando en el beneficio de los contratistas, que es la actitud tomada por el gobierno.

Llama la atención que se acepte sin discusión alguna, los montos de los proyectos: 1,200 millones de dólares para construir ductos de hidrocarburos entre Malvinas y Quillabamba, en un tramo de tan solo 124 Km. De la misma manera en el caso de la Refinería Talara, se habla entre dientes sin afirmación enfática, de 2,000 millones de dólares, monto que debería incluir los servicios periféricos. Con esas cifras, indiscutiblemente no se tendrán las tasas de rentabilidad que el estado exige para los proyectos con fondos públicos. Esto se pretende soslayar con un supuesto beneficio social y de efecto multiplicador en la economía en la etapa de construcción.

Se falta a la seriedad cuando se pretende justificar los despropósitos inversores argumentando el impacto en la economía, mostrando una contribución positiva en el PBI. La evaluación no solo debe hacerse en la etapa constructiva sino en todo el horizonte del proyecto, incluyendo el efecto en la caja fiscal, en el nivel de endeudamiento estatal y en el beneficio ciudadano. Si la Corporación Andina de Fomento y la Corporación Financiera de Desarrollo, se quieren hacer de la vista gorda y pontificarlos, su responsabilidad será merituada en cortísimo plazo.

 
GARGANTA PROFUNDA

Escrito por: Ricardo Vásquez Kunze

Qué golosa había resultado ser doña Tania Quispe, la Superintendente Nacional de la SUNAT. Qué garganta más profunda aquella de la recaudadora de impuestos. De golpe y porrazo, sin pestañear ni atorarse ni empacharse se comió un jugoso aumento de sueldo de 10, 000 soles que –la delicadeza no está en el horizonte de los glotones–, ella misma se dio. Pasó así a ganar 25,000 soles. Ni más ni menos. Todo un record en recaudación de sueldos para el Estado. Por lo menos eso hay que reconocérselo a la doña.
 
Ha sido muy valiente doña Tania. Valiente en darse “su lugar”. El de homologar los grandilocuentes sueldos del sector privado al sector público. Digo, a los cuatro gatos del sector público que como ella aterrizan allí para hacer curriculum –imagínense cuánto deben haber subido sus bonos internacionales cuando salga de la SUNAT— pero sin querer perder un céntimo de lo que ganaba como yuppie senior en la sucursal peruana de Deloitte, una consultora de auditorías. O sea que doña Tania quería y obtuvo la soga y la cabra.
 
Es que doña Tania es una profesional de primera, de esas estrellas del sector privado donde el éxito se premia y el fracaso se castiga. Porque allí funciona implacable la ley del mercado. El que trabaja duro y parejo gana lo que se merece. Así, está cantado que la riqueza corona al que innova, como a los creadores de los “derivados financieros” que hicieron colapsar el mundo y cuyas consecuencias estamos pagando todos los que no somos genios. Los mismos genios que después de quebrar imperios se fueron cobrando sus archimillonarias liquidaciones de retiro que, casi como doña Tania aquí, ellos mismos se otorgaron. Es que así es el “mercado”, pe.
 
Pero, ¿cuál ha sido el espectacular éxito de doña Tania al frente de la SUNAT para que su nuevo sueldo vaya en consonancia? ¿Cuál la modélica reorganización de la Superintendencia para hacerla más productiva y eficiente? ¿Cuál? Pues veamos. Justo cuando doña Tania y su plana mayor de “genios” se aumentaba el sueldo un sábado por la noche –¡cómo es la vida!—me reunía yo con varias amigas que trabajan allí para cenar. Yo iba a contarles mis penas existenciales y terminé escuchando las suyas, todas laborales. Ahí me enteré de dos cosas muy importantes: Que la SUNAT es un desastre administrativo y que si hay que darle un “premio” es al de la explotación laboral.
 
Mira, me decía una de ellas. Yo trabajo en una de las 7 supervisiones de mi sección, un promedio de 13 horas al día, incluidos sábados. Sin ni una hora extra reconocida ni mucho menos pagada. O sea que el Estado es el primero en incumplir sus propias normas laborales. ¿Alguien dijo: Ministro de Trabajo?
 
Bueno, de lo que se trata allí es de despachar expedientes. Somos 8 personas, todas profesionales de buenas universidades (doy fe). Ocho personas para gestionar un stock acumulado de 3,000 –¡sí, 3,000!—expedientes. A cada una le corresponde despachar entre 30 a 50 expedientes al mes. O sea, me dijo otra, el stock nunca mengua porque cada mes entran 300. En buen romance, en esa supervisión nunca están con el trabajo al día –¡trabajando 13 horas diarias!–.
 
Y cómo están organizadas, le pregunté a una tercera. Bueno, suspiró. Una clasifica expedientes para su admisión. Otra requiere documentación. Dos resuelven “rápido”. Y, finalmente, cuatro resuelven “normal”. En teoría, me dijeron al unísono, la carga de trabajo está repartida “racionalmente”. Pero en realidad eso es intrascendente porque no se trata de repartir ese peso monstruoso entre 8, sino de repartirlo entre 18. Sí, porque ése debería ser el personal de esa supervisión para que la carga se resuelva eficientemente. Y así por el estilo en toda la SUNAT. ¿Hola, escuchó, doña Tania?
 
¿Que por qué no contratan al personal que falta? Porque nuestro país es la “estrella mundial” donde “nunca hay plata” para los desvarados, mientras pienso en los 10, 000 soles que se embolsicaba ese mismo sábado como aumento doña Tania al frente de la SUNAT. Porque mientras los que allí trabajan llevan 14 años sin ver un sol de aumento con 42% de ingresos perdidos y con una carga laboral mil veces mayor que la de hace 5 lustros, doña Tania ha multiplicado sus ingresos en 66% en menos de un año, todo un record del “éxito laboral”.
 
Pero, dirán algunos, el aumento beneficia a todos, ¿no es verdad? Ummm. “No tengo para todos, pero sería bueno empezar con todos”, dijo la doña sin ruborizarse. Sí pues, sería bueno pero empezó por ella y su argolla, por eso es que “no hay para todos”. En el mejor de los casos un “profesional 3” que está un millón de veces mejor parado que doña Tania en los temas de la visión y solución de los problemas administrativos de su institución –como he podido comprobar– verá incrementado sus ingresos en 9%. ¿Juju, doña Tania, tiene usted algo que decir al respecto? ¿Doña Tania?
 
No, no tiene nada que decir porque doña Tania, a parte de aumentarse el sueldo en 66%, está pensando en cosas más trascendentes como, por ejemplo, qué hacer para que en el protocolo del Estado ella ocupe un mejor lugar en la lista de precedencias de las autoridades de la república. Es que la pobre está tan alejada del número 1 en la alfombra roja que eso afecta su autoestima, supongo. Así que no es sólo cuestión de plata sino de espíritu, de status, fíjate tú.
 
¿Y la recaudación? ¿Aumentó? ¿Aumentará quizás? Porque esa es su chamba, ¿verdad? Pues cómo va a aumentar, mamacita linda, si primero no solucionas el desastre administrativo que está bajo tus pies. De qué sirve que el Ejecutivo decrete una reestructuración tributaria si la SUNAT de doña Tania no puede ni con la recaudación de hoy.
 
Sí, es cierto. Los mejores profesionales deberían ganar lo que doña Tania. Pero no ella. Porque a veces los mejores no están en el sector privado sino olvidados en el público. Y porque la doña es, seamos claros, más prima que nada.