Archive for January, 2012
PELIGROSO SEÑALAMIENTO POL POTIANO

Escrito por: César Gutiérrez.

Hace menos de un año a Ollanta Humala, lo encandilaban las posiciones contestarías de los grupos sociales del interior del Perú, los antimineros de las regiones andinas de Cajamarca y Puno, los verdaderos “indignados” en versión peruana.

No tan globalizados como los que ocupaban la madrileña Puerta del Sol y donde el gobierno socialista de Zapatero y el posterior candidato a la jefatura de gobierno y hoy aspirante a capitoste del PSOE, Pérez Rubalcaba, miraban de reojo, pero no se atrevían a desalojarlos, por cálculo político.

Hoy desde la misma capital española, el comandante disfruta de la música celestial que toca la afinada orquesta de los sponsors de su periplo ibérico: Telefónica, Repsol y el BBVA. Agradecido del roadshow, donde los caballeros asistieron de traje y corbata, mientras que las damas lo hicieron de sastre y de la cena que le ofreción su majestad el rey Juan Carlos, en La Zarzuela; lanza señalamientos estigmatizadores de izquierdistas genocidas a los que antes eran dirigentes de su base social y que ahora ocupan el espacio de opositores políticos. Nada menos que Pol Potiza, al Presidente Regional de Cajamarca, su aliado de no hace mucho, Gregorio Santos. Más allá de lo fuera de lugar de su frase sentenciosa, que puede tener su origen en una lectura mal hecha de su formación histórica “al paso” en Wikipedia o de hacer de busto parlante de algún desubicado asesor o asesora, vale la pena escudriñar lo que se puede traer entre manos.

Todo indica que no es un exabrupto más de los que suele tener cuando toma el micrófono, por lo que a veces es mejor su silencio, que da valor a la nerudiana cita: “me gustas cuando callas porque estas como ausente”. Es bueno hilvanar una a una sus alusiones que empezaron con la entrevista que dio al diario El País: “no soy de izquierda” y un repetitivo “respeto al estado de derecho”. No sabemos si de manera calculada- se hace difícil pensarlo como estratega- o porque aflora del subconsciente, su orden lógico castrense lo lleva a pensar que la política se hace dando órdenes que deben ser acatadas por subalternos. El que no obedece es un insubordinado y por tanto hay que aplicarle el “estado de derecho”.

Para Humala la movilización social opositora no es el ejercicio democrático entre antagonistas, sino la escalada del enemigo del “establishment”. No soy partidario del que como medida de fuerza toma locales de terceros o interrumpe el libre tránsito, pero no puedo aceptar que el protestante que marcha sea definido como destructor del orden.

Hoy el sector empresarial celebra la negación humalista a la izquierda, parte de la cual la soporta humillantemente para permanecer aunque sea de inquilino precario del poder; pero omite y no corrige cuando se define como chofer de combi, símbolo de la informalidad de un sector de los peruanos y de la prepotencia en el accionar para imponerse. Tampoco repara que en el injusto señalamiento comparando a Santos con el fallecido genocida camboyano. Se sataniza dándole casi carácter de proscrito a una autoridad electa, que hoy no está de acuerdo con la minera Yanacocha. Son señales inequívocas de voluntad autoritaria, que puede devenir en totalitarismo, ambos son malos por definición, ya sean de derecha o izquierda.

Hay que poner las cosas en su verdadero lugar, la oposición política ya sea intelectual o de movilización que desplaza a los sectores sociales y que por presión impide la realización de una acción de un grupo de interés, mientras no cause daño a la propiedad u obstruya el paso, es legal y legítima y tiene que ser enfrentada en el mismo terreno, más no con la persecución policial o judicial o represiva con la fuerza bruta. Los que celebran un exceso de hoy porque es su conveniencia, recuerden la cita de Bertold Bretch:

Primero se llevaron a los judíos,
pero como yo no era judío, no me importó.
Después se llevaron a los comunistas,
pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
Luego se llevaron a los obreros,
pero como yo no era obrero, tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales,
pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.
Después siguieron con los curas,
pero como yo no era cura, tampoco me importó.
Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde.»

 
EUFÓRICO VOLUNTARISMO GUBERNAMENTAL

Escrito por: César Gutiérrez.

El periplo europeo del estado mayor del Humalismo, con excepción de su Premier que se quedó en calidad de gendarme casero, era necesario para que el comandante haga su acto de fe ante los tops del poder económico y político global, sobre el trueque de su promesa: de gran transformación en gran conversión personal al credo del capital multinacional. Ese era el fin y lo ha cumplido, incluyendo excesos estigmatizadores al adversario político, para que la patronal nacional aplauda de pie, como ha ocurrido.

Pero la pompa y lisonja calculada, que debe haber generado en los autores sonrisas burlonas en privado, pues sentían que la corte viajera se la había creído por ser merecedora dada su “alta investidura”, ha generado euforia desmedida. Han hablado más de la cuenta, mostrando virtudes que no tenemos y anunciándonos llegada de inversiones de decenas de billones de dólares, que no ocurrirán.

Parece que los funcionarios que acompañaron a la pareja inquilina de la Casa de Pizarro, ejercen su cargo en otro país, pues no son conscientes que uno de los problemas para que la inversión fluya está en el mismo aparato estatal. La burocracia tiene pavor justificado a una Contraloría persecutoria por definición, a la vez que muy poca o ninguna experiencia, salvo honrosas excepciones, en la interacción con los fabricantes, traders y entidades crediticias globales. Desconocen también las reglas de operación de las plazas donde se hacen las grandes transacciones, del “charm” corporativo, conocimiento y entendimiento de la política mundial, que se requiere en estas ligas.

En conclusión sus anuncios son voluntarismo del más alto grado de pureza, estamos muy distantes de poder actuar con la eficiencia requerida.

 
SI TU TE VAS

Escrito por: César Campos R.

Ha sido un grave sacudón político la alerta insinuada – y luego rectificada – por la legisladora Rosa Mavila respecto a un posible alejamiento de varios parlamentarios izquierdistas de la bancada del oficialismo, descontentos con el rumbo tomado por el gobierno de Ollanta Humala.

Peor todavía que se produzca cuando el presidente emprende un viaje de tanta importancia a España y Suiza, países donde quiere cosechar buenos contactos para atraer inversiones. Esta es la quinta vez que una gira internacional de Humala se opaca por temas colaterales de la agenda interna o externa, restándole efectividad a sus resultados.

Ello demuestra que la visión parroquial de quienes se auparon al carro del Partido Nacionalista en las elecciones del 2011 (luego de calificar a Humala como “violador de los derechos humanos” por el caso Madre Mía) no abona el bosque de las políticas de Estado impulsadas por el Ejecutivo y se detiene en el árbol de los ajustes de cuentas ideológicos ante el malestar que les genera el “Gabinete de cohesión” presidido por Óscar Valdés.

Javier Diez Canseco había adelantado el lunes 23, en su columna publicada por un diario local, que existe un fuerte debate en los rezagos de la izquierda peruana sobre el rumbo a tomar respecto al gobierno, luego de asumir diversos enunciados sobre la inevitable “derechización” del mismo, su entrega al capital privado y la supuesta mengua de la lucha anticorrupción. Pero el mismo Diez Canseco sostuvo: “no todo está dicho. Hay una batalla por dar”.

En estas palabras hallamos la horma del zapato izquierdo del oficialismo. Distanciándose de la experiencia infantil y rupturista de los años 70-80 del siglo pasado, Diez Canseco propone articular a las fuerzas de esa ala, “para un frente por la gran transformación y el cambio que millones de peruanos anhelan”. Esto sin alejarse del seno de la estructura gubernamental. “No pensamos salirnos (de la bancada de Gana Perú). Pensamos conversar con la gente que tengamos un pensamiento común para defender los planteamientos originarios y los de la hoja de ruta”, declaró Diez Canseco a El Comercio.

La pelea de la izquierda entonces será por mayor presencia, influencia y prerrogativas en el gobierno. Diez Canseco, Mavila y otros no quieren re traumatizarse con las escisiones que ellos mismos provocaron hace 30 años, haciéndole la vida imposible al ecuménico Alfonso Barrantes. Su forma de entender la madurez política es apostando por reducir las contradicciones internas y ganar espacios en la esfera pública.

Lamentablemente no asimilan las trágicas lecciones de los experimentos económicos dirigistas e impuestos por el Estado, ni rechazan los proyectos autoritarios de izquierda que prevalecen en Cuba, Venezuela, Corea del Norte, Irán y otros países. El riesgo de verlos en el gobierno es que seguirán los guiños al estatismo y al comunismo.

La actitud de Diez Canseco y Mavila me recuerda una de las canciones del argentino Piero: “Si vos (tú) te vas / nada más / podemos decirnos mi amor / la vida se nos va como la tarde / y nos quedamos apagados”. De eso se trata: de no quedarse apagados otra vez en el rincón más oscuro de la historia.