Archive for June, 2011
PONDERANDO A BRASIL

Escrito por: César Gutiérrez.

En el calor de la reciente campaña electoral presidencial peruana, donde personajes relacionados al brasileño Partido de los Trabajadores (PT) prestaron sus buenos oficios al hoy mandatario electo Ollanta Humala,

se inició en nuestro medio una polémica sobre la eficacia del modelo político-económico practicado por Luis Inacio Lula da Silva. La opinión se polarizó y más de un comentarista alineado con la candidatura fujimorista se convirtió en ácido crítico de lo realizado en el gigante sudamericano, mientras que una defensa cerrada se hacía en la acera opuesta por parte de los partidarios del ollantismo. Una mirada fría nos debe llevar a aquilatar las cosas en su verdadero contexto.

La premisa, ningún país latinoamericano tiene las características de Brasil, un gran mercado de 190 millones de personas, donde las empresas locales tienen tamaño suficiente para competir en igualdad de condiciones con sus símiles globales. Esta posición se refuerza por un proteccionismo estatal en los suministros y ejecución de obras a favor de los connacionales. Esta situación no se revirtió ni en la gestión presidencial de José Henrique Cardoso, promotor indudable de la apertura de los mercados. Aquí hay una gran diferencia con otros países donde se ha practicado fronteras abiertas y donde los niveles de competitividad ofrecidos al capital extranjero son mayores, desde este punto de vista, no podemos emular este tipo de prácticas en mercados pequeños como el nuestro, cuyo número de habitantes es tan solo del 15% de los cariocas.

En lo que sí han tenido éxito incuestionable, materia de imitación, son sus programas de mitigación de la pobreza, que acaba de recibir un espaldarazo internacional con el nombramiento de Graziano da Silva, como secretario general de la FAO, quien ejerció el cargo de Ministro Extraordinario de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre durante la era Lula. Este hecho también muestra otra de las virtudes brasileñas, la fortaleza de la diplomacia de Itamaraty, pues en plena votación para la elección en el cargo, se hizo algo inusual, un cuarto intermedio para coordinar correlación de fuerzas con el grupo de los 77, con lo que pudieron superar al antagonista el ex Canciller español, Miguel Ángel Moratinos por cuatro votos.

 
LA PERRICHOLI

Escrito por: Ricardo Vásquez Kunze

Qué curiosa es la vida y qué fascinantes sus metáforas. Curiosa y fascinante aunque sus autores no se lo hayan propuesto porque ni siquiera lo hayan pensado.

Las 11 de la noche no será más el lugar de encuentro con Rosa María Palacios, en América Televisión, sino –salvada la emergencia por la Copa América– el de la Perricholi. Sí, el de aquella bella dama del espectáculo limeño del siglo XVIII cuyo ascenso meteórico de las tablas del teatro al de gran actriz de la política colonial se debió a sus arrumaques con el poder del virrey Amat. Ser su amante la llevó a la gloria. Sin Amat, o lo que es lo mismo, sin el poder de turno, su desgracia cayó fulminante como el rayo.

Este cambalache entre Rosa María Palacios y la Perricholi parece ser, como dicen los psicoanalistas, un gran acto fallido. Habla así el inconsciente desde la profundidad: El ascenso y el poder del periodista son el ascenso y el poder de los empresarios periodísticos (y el de estos el del poder político de turno). Si quieres estar en la cumbre o, simplemente, estar en algún sitio, tienes que estar con el poder y no contra el poder, se llame este “empresario” o se apellide “político”. Aquí poco importa si eres de derecha o de izquierda como de derecha o izquierda son tus empleadores o tus gobernantes. Aquí lo que importa es que sean amantes. Entonces y sólo entonces, luego de los mimos y los cuchi cuchis respectivos, podrás hasta ponerte engreído, si quieres. Como lo fue la Perricholi que entra por Rosa María Palacios.

El problema con esta visión virreynal del mundo es que los periodistas, al menos eso creo yo, no somos putas cuyo trabajo consiste en complacer con galanterías al que paga nuestros servicios con dinero o con poder. Está sobreentendido, para cualquier persona honorable, que contratar a un periodista no es contratar a un vocero de prensa ni a un actor de comerciales. Un periodista en ejercicio siempre es un opositor profesional incluso, mediando la razón y lealtad, con sus propios contratistas. Ni se diga ya con otros intereses. Esa es la diferencia, o al menos debería serla, entre la virtud en una república de hombres libres y el vicio en una colonia de cortesanos.

No es para menos divertido que al día siguiente de la salida del aire de Rosa María Palacios, los empresarios periodísticos se inquieten por las declaraciones en Ecuador de Ollanta Humala sobre la libertad de prensa, al decir que la prensa debe ser “democrática”. Inquietante sería que hubiese dicho que la prensa debe ser oligárquica, autoritaria, dictatorial o simplemente cortesana, como la Perricholi. Pero ya que así corren los tiempos, pues no le han podido encontrar a la Perricholi mejor horario que las 11 de la noche. Prensa Libre y Rosa María Palacios salían más que sobrando.

PD. Me entero de que el canal movió la Perricholi a las 9 pm. Bueno, ¡qué más da si ésta atiende a toda hora!

 
EL SUICIDIO DE VILLARAN

Escrito por: César Campos R.

Los últimos años evalué a Lourdes Flores como la más errática de las exponentes femeninas de la política (considerando justo y necesario que las mujeres siempre sean admitidas en este terreno,

imponiéndose por méritos y no por “cuotas”) debido a su falta de perspicacia para centrar los temas públicos gravitantes e identificarse con mensajes sencillos de fácil aceptación popular.

Sin embargo nunca escatimé en ella sus claras virtudes como inteligencia, impecable formación jurídica, lealtad al partido de origen y decencia personal, aunque tuviera el olfato reñido con las decisiones políticas acertadas. Conocerla y tratarla eventualmente a lo largo de 34 años, desde las aulas universitarias, me ratifica sobre todo la buena fe que Lourdes ha depositado siempre en todos sus emprendimientos.

Ahora tengo la absoluta certeza que en la esfera del error, Flores Nano ha sido rebasada con creces por quien fuera su oponente en las últimas elecciones municipales de Lima, la señora Susana Villarán. Pero también que, a diferencia de la lideresa del PPC, la burgomaestre de nuestra capital sí tiene el espíritu retorcido por sentimientos de baja estofa y animadversiones de insondable origen psiquiátrico.

Villarán no parece darse cuenta que ha sembrado en el municipio de Lima la imagen de la incompetencia acompañada de una obsesión enfermiza por encontrar estiércol en todas partes. El “nuevo estilo” que dice haber inaugurado en la gestión edil no es otra cosa que la vieja costumbre de ocultar ineptitudes propias culpando a otros de las desgracias visibles o atribuyéndoles malos manejos.

Es una reprochable línea de conducta que en este espacio hemos observado incluso antes de la asunción del mando edil de la señora Villarán. La cuestionamos cuando organizó un “plantón” ante el JNE por la demora del cómputo de la elección municipal, creando sospechas sobre ese órgano dirigido por personas íntegras y valiosas. Aumentamos nuestra crítica al momento que lanzó las primeras amenazas a su antecesor, Luis Castañeda.

Hace poco, el 17 de mayo – ante la brutal caída de su popularidad a 27 por ciento, según Ipsos Apoyo – le advertimos por enésima vez que la mezquindad estaba haciendo trizas la percepción de su tarea y que debía transformarla en pro actividad.

Pero no. La señora Villarán ha perseverado en mostrarse negativa e intensificado el rastreo de todos los temas posibles a los cuales quiere oponerse. Está en contra de las placas inaugurales de Castañeda, en contra del color amarillo en las vías públicas, en contra muchas obras pendientes de la comuna, en contra de un Cristo donado, en contra del Tren Eléctrico, en contra que Castañeda sea excluido del caso Comunicore. Uno termina preguntándose a favor de qué está la señora Villarán pero con carácter tangible y beneficioso para todos los limeños.
Una pena. La señora Villarán se ha suicidado políticamente. Cualquiera que en los próximos años se coloque en la vereda opuesta a la suya, hará su agosto sólo como rédito de tanta ineptitud y mala fe.